Duerme Chloé, que mamá anda hecha a trapo El parto fue una novela y aún no cerró el acto Papá hace sentadillas como si fuera un ritual Va y viene con el coche, gira y gira sin final Duerme, pequeña, que la casa respira a medias cinco bodies en combate, historias en las sábanas. Si no es hambre ni sueño, ni pañal ni calor, quizá solo quiere brazos, o oler vuestro sudor. Duerme, Chloé, que a mamá le duelen las tetas, las noches son largas y las mañanas bastante largas. Papá ya tiene puntos en la caja del súper si dieran millas por viajes, volaría al Caribe. Duerme pequeña que la casa respira medias, cinco bodies en combate, historias en las sábanas. Si no es hambre ni sueño, ni un pañal ni calor, quizá solo quiere brazos o oler vuestro sudor. Aunque falte el sueño y la paciencia se agote, no os enfadéis, tomad la mano y mirad lo que brote. Disfrutad este instante, aunque pese el cansancio, que este tiempo es único y hay que disfrutarlo. Duerme pequeña, que la casa respira medias, cinco bodies en combate, historias en las sábanas. Si no es hambre ni sueño, ni un pañal ni calor, quizás solo quiere brazos o oler vuestro sudor. Ánimo de parte de Paco e Irene. Hemos pasado por ahí y sabemos lo que es. Es la parte más dura, pero el resto es una maravilla para Chloé con todo el amor.
“Nuestros amigos son padres de la pequeña Chloé que no duerme mucho. Queremos regalarles una canción que cuente, con tono ligeramente irónico pero tierno, lo que van a vivir como familia y que termine deseándoles ánimo de parte de Paco y Irene.”
Olvídate de los peluches y los baberos: lo que los nuevos padres necesitan es una canción personalizada para sobrevivir a las noches en vela.
¿Por qué una canción? Porque entre biberones a las 3 am, pañales explosivos y nanas improvisadas con voz de zombi, una melodía suave puede ser el salvavidas de la familia. Y sí, la puedes poner en bucle mientras el bebé decide si dormir o hacer crossfit en la cuna.
Si no tienes inspiración, no pasa nada: tú nos cuentas el nombre, las anécdotas y nosotros lo convertimos en una nana que acompañará a la familia durante años (o al menos hasta que el peque duerma del tirón).
«Bienvenida Chloé» nació para Paco e Irene regalando algo útil a unos amigos con bebé recién llegado: tierno, un poco irónico, con el nombre donde tiene que estar. Lo vuestro sonará distinto; el tono, igual de humano.
Sirve cuando la familia se junta y no sabes qué decir más allá de "qué monada". Mejor una canción que documente el caos bonito de esos primeros meses (y las ojeras compartidas).
Tres pasos: nos cuentas el caos bonito, componemos algo tierno (con humor si toca) y te llega lista para sobrevivir la primera semana sin dormir.
Nombre del bebé, anécdotas del parto, apodos y todo lo que hace única a la familia (ojeras incluidas).
Melodía suave y letra con vuestros detalles — como «Bienvenida Chloé», pero con vuestros nombres.
Te mandamos la nana lista para bucle, WhatsApp familiar o fondo en la próxima noche de insomnio.
Como en «Bienvenida Chloé»: el bebé, el parto, el 'ya duerme' mentiroso y ese apodo de la abuela que nadie pidió pero todos usan.
Suave cuando toca calmar, con humor cuando toca aguantar. Para ponerla mientras la cuna parece un gimnasio a las tres de la mañana.
Llega en digital, lista para mandar a tíos y primos, poner de fondo en el bautizo o guardar para cuando el peque pregunte cómo era de pequeño.
«Bienvenida Chloé» mezcla cariño con broma sobre no dormir; la vuestra llevará otro nombre y otras anécdotas. Misma idea: regalo que suena a familia real, no a tarjeta de felicitación genérica.
"La paternidad no trae manual, pero una buena nana ayuda (aunque sea solo para los padres)."
— Equipo REGALOCANCION
Pide la nana y regala compasión musical a padres con ojeras: una canción con el nombre del bebé que no acaba en el cajón (ni aunque no duerman).
Revisa otras ocasiones habituales y entra en la que mejor encaje con la celebración que quieres preparar.